Escrito por Paula Triana - Publicado el 16 de Junio 2020
Hoy una estrella se abre paso en el cielo, una inquieta, traviesa, ocurrente y centelleante luz
viaja entre risas y tropiezos tomando gran altura para vernos a todos desde lejos con esa
mirada siempre llena de brillo y ternura.
La nobleza y fortaleza de un guerrero se dibuja en el firmamento para recordarnos que
siempre encontraremos la manera de ganarle a la tristeza, porque si alguien nos enseñó la
tenacidad y la voluntad de soñar en medio de la tempestad, fue este extraordinario
marinero, capitán de un barco que hoy busca nuevo puerto.
Aquí en tierra cercanos a la luz del faro conservamos con nosotros sus locuras, esas que nos
hacían matar de risa, su paso atropello y estruendoso sobre el que siempre volteamos la
mirada, sus olvidos, sus abrazos, sus apasionados discursos ¡Que pilera!
Siempre temimos por las cubetas de huevos que podían llegar hechas tortillas, lo cuidamos
del sol, lo abrazamos jugando, creando, discutiendo, soñando, llorando, cantamos junto a él
la canción favorita de Carla, fuimos y seremos para siempre sus grandes amigos.
Hoy sembramos nuestros momentos juntos para dejar florecer el amor y la alegría con la
que compartimos día a día.
Abonamos con amor la memoria del pedacito de vida que nos fue permitido andar
JUNTOS.
QUE NUESTRO ABRAZO TE ALCANCE EN EL CIELO Y QUE TU LUZ NOS
ACOMPAÑE.