Escrito por Martín Luque - 16 de Junio 2020
Desde una región muy especial de Colombia, incrustada en el corazón del departamento
del Chocó, bañada por ríos increíbles y cubierta de frondoso bosques nos escribe María
Camila Palacios, nuestra amiga del grado del segundo.
Todos recordamos a Maria Camila porque su sonrisa nos alegra cada mañana y sus
vestidos de llamativos colores nos transportan a sitios inimaginables, como las selvas del
Chocó, la región donde ella nació.
Una región poblada por personas alegres y entusiastas como la familia de Maria Camila,
en donde las mujeres lucen con orgullo sus hermosas trenzas o sus bellos cabellos
esponjados y los hombres en su caminar muestran el orgullo de haber nacido en esos
hermosos paisajes.
Y aunque esas tierras conservan animales increíbles, árboles gigantes y enigmáticos, aguas
cristalinas y peces de todos los colores, hoy vemos como la minería indiscriminada está
secando los ríos y talando los magníficos bosques en donde viven miles de aves y monos
que pasan los días colgados de las espesas ramas.
Pero y ¿quién es ese monstruo llamado minería? Pues la minería es un ogro gigante que
se consume todos los recursos naturales que encuentra a su paso, se bebe el agua de las
quebradas hasta secarlas, destruye los árboles que son el hogar de los animales que viven
en las selvas del Choco, contamina los ríos y ha evitado que Maria Camila pueda bañarse y
seguir jugando con sus primas en la quebrada que queda cerca de su casa.
El ogro de la minería perfora la tierra y los suelos para extraer los recursos y tesoros que
se esconden dentro de ella, destruye a su paso la vegetación y deja enormes huecos en
donde antes existían maravillosos paisajes que eran el hábitat de las gentes que viven en
esta zona del país.
María Camila nos contó que ese horrible monstruo secó el río en donde ella y su familia se
bañaban, ahora el río es un charco sucio y feo, los peces se fueron y las plantas se
enfermaron y murieron. Antes el río era muy bonito y tranquilo, de él sacaban el agua que
utilizaban para cocinar, porque era limpia y transparente.
Un día que María Camila fue de paseo a la casa de su abuela, mientras caminaba, vio con
tristeza muchas basuras y plásticos tirados en el suelo, cuando le pregunto a su abuela
sobre el ¿por qué la gente contamina la selva y sus territorios? ella con una voz
melancólica le explicó que desafortunadamente existen personas que no cuidan la
naturaleza, ni el medio ambiente.
Es nuestra responsabilidad cuidar los territorios en donde vivimos y darle un manejo
adecuado a nuestras basuras.