Quyca Fa: Entre voces


Un pueblo que arribó a Colombia huyendo de la discriminación y el rechazo

EL PUEBLO GITANO EN COLOMBIA

Comerciantes de caballos y practicantes de la quiromancia, estos pueblos arribaron a Colombia durante el siglo XX y se han asentado en distintos departamentos y ciudades del país.

Texto colectivo editado por Sandra Serrano - Publicado el 16 de Junio 2020

Se tiene una idea errónea de que la población gitana viene de España, pero en su físico reflejan sus raíces indoeuropeas. El pueblo gitano tiene su origen en el norte de la India, región desde donde hacia el año 1000 de nuestra era, iniciaron su expansión por el continente europeo y se asentaron en él, allí adoptaron nuevas prácticas, sin dejar de lado sus costumbres y expresiones culturales ancestrales. Una vez que los pueblos gitanos arribaron a Europa fueron presa de discriminación y de sentimientos de xenofobia, razón que los llevó a emigrar a lo largo del siglo XX en pequeñas agrupaciones a América, este proceso se vio incrementado durante el estallido de la primera guerra mundial en 1914.

Su llegada a Norteamérica se dio en barcos como polizones indocumentados, puesto que ser gitanos no era muy bien visto en algunos países europeos y esto los llevó a tomar la determinación de quemar en muchos casos sus documentos de identificación o en general ha deshacerse de ellos. La falta de conocimiento de los idiomas inglés y francés los llevó a sufrir de nuevo rechazo y discriminación en el continente americano.

Esto los llevó a expandirse por Sudamérica, aunque no manejaban el idioma español, inicialmente arribaron a Venezuela durante la presidencia del dictador Juan Vicente Gómez, quien estableció su régimen y gobernó de manera autoritaria entre 1908 y 1935. En este país tampoco lograron adaptarse ya que fueron marginados por su cultura y decidieron así migrar a Colombia por ser un país que consideraban más libre.

Las familias gitanas se desplazaron desde Venezuela hacia Colombia utilizando todos los medios de transporte posibles como caballos, coches, trenes e incluso a pie. Es importante destacar que el recorrido que tuvieron que hacer estas personas para llegar a Colombia no fue fácil, durante el trayecto se vieron abocados a múltiples situaciones como el nacimiento de algunos niños en el camino.

A Colombia llegaron por diferentes rutas: por vía terrestre a los Santanderes, por el océano Atlántico llegaron a Barranquilla, por trashumancia recorrieron el país y por la frontera sur iniciaron el poblamiento de Sudamérica, por el pacífico pasaron a Centroamérica luego de recorrer el Golfo del Urabá y fijaron residencia en diferentes ciudades del litoral. Se empezaron a ubicar formando comunidades conocidas como “las Companilli” que son asociaciones de familias en los barrios marginales.

En la actualidad los principales núcleos de población gitana están en Cúcuta, Girón, Bogotá, la costa Atlántica y Nariño. En Bogotá, habitan los barrios de la Candelaria, el 20 de Julio, Trinidad, Galán y la Pradera. En estos núcleos viven los gitanos de nuevas generaciones, que ya no usan carpas, sino que se han ido adaptando a vivir en casa lotes, mejorando su nivel de vida e integrándose a los conglomerados urbanos.

Uno de los elementos que definen la identidad del pueblo RrOM, como también se le conoce al pueblo gitano, es un sistema jurídico propio que se encarga de regular y organizar la vida de sus miembros, estas normas buscan establecer un equilibrio cuando se han infringido las reglas, bien sea un delito cultural, económico o de otra índole. A la “Kriss Romai” o un juicio Gitano puede asistir todo gitano que lo desee, con el fin de solucionar conflictos sin la necesidad de recurrir a la violencia. A diferencia de los no gitanos, los RrOM resuelven sus conflictos de manera pacífica por medio de la palabra, según lo dictan las tradiciones que les dejaron los gitanos antiguos.

Los oficios del pueblo RrOM varían entre el hombre y la mujer; uno de los negocios tradicionales que tienen los gitanos es la crianza y comercialización de caballos, es una costumbre que viene desde sus ancestros y tan solo ha cambiado un poco, antes, cada familia poseía entre 5 o 6 caballos que utilizaban para su propio transporte, por lo que estos no se vendían. Los que negociaban no eran caballos especiales, el caballo que vendía un gitano era un caballo común, pero sus caballos tradicionales eran más finos. Tienen fama de obtener buenas ganancias en esos negocios caballares.

Por el lado de las mujeres, la elaboración a mano de sus vestidos típicos, creados a partir de telas de seda de distintos colores son muy importantes para las gitanas, ya que estos las hacen sentir bellas. Para hacer un vestido utilizan varios metros de seda, por el diseño de capas que lleva cada uno.

Otro tipo de negocio que han heredado de generaciones anteriores es el de la elaboración de laminados, esta tradición la trajeron desde Francia. Llevan sus trabajos a las diversas ferias de los pueblos; normalmente no tienen trabajos fijos como en una empresa, sus trabajos son independientes, viven del día a día por tradición. El trabajo del cobre es uno de los oficios distintivos de los gitanos, hacen unos tipos de olletas típicas con este material y les dan forma con martillo y con calor.

Uno de los ritos por los que se distingue a los gitanos es la lectura de la mano que hacen las mujeres: “adivinan” el futuro y la suerte de sus ocasionales clientes a cambio de unos pesos.