La tragedia de una rica tierra
El Chocó una de las regiones más biodiversas del mundo ahogada entre la violencia, la corrupción y el abandono estatal.
Escrito por Sandra Serrano - Publicado el 16 de Junio 2020
Es evidente el terror que se ha venido presentando en el occidente del país por más de 40 años,
sobre todo en el departamento del Chocó donde las etnias autóctonas se han visto diezmadas por
el ataque de grupos armados como: los paramilitares, el ELN, las BACRIM, las disidencias de
las FARC, las Águilas Negras y por la expansión del virus Covid-19 desde principios de este
año.
Encontramos que el departamento del Chocó es uno de los territorios más olvidados por el
gobierno; a partir de la expansión del virus Covid-19, se ha evidenciado el mal manejo de los
recursos en el área de la salud por parte de los mandatarios de este departamento. Por ejemplo, el
gobernador Ariel Palacios Calderón destinó más de 2.000 millones de pesos para la capacitación
de personal que incentive el cuidado de la población ante la propagación del covid-19, pero este
monto de dinero resulta demasiado alto teniendo en cuenta que el departamento del Chocó tiene
mayores necesidades como el equipamiento del personal médico y de hospitales para el
tratamiento de pacientes infectados.
En el municipio de Bojayá la comunidad indígena Emberá Katío se ha visto amenazada por
grupos al margen de la ley, los cuales han prohibido la entrada y salida de los habitantes a las
cabeceras municipales para abastecerse de alimentos. Los habitantes del territorio llevan más de
5 meses con estas restricciones impuestas por los grupos armados, lo que conlleva a que tanto los
habitantes, como las organizaciones nacionales que suministran alimentos a los niños de las
comunidades que se encuentran afectadas, como lo es el programa PAE “Programa de
Alimentación Escolar” no puedan ingresar a los territorios. “Las comunidades indígenas piden
ayuda al gobierno nacional y a los grupos al margen de la ley que respeten su integridad y que se
retiren del territorio”, según lo comunicó en días pasados la Organización Nacional Indígena de
Colombia - ONIC -.
El Chocó es uno de los departamentos del país con el mayor riesgo de letalidad en Colombia, ya
que la población tiene una serie de enfermedades de base como lo son la fiebre amarilla y la
desnutrición; que no son favorables para el tratamiento del virus Covid-19 y que por el contrario
acelera los decesos de quienes se infectan.
El Chocó es un territorio colombiano de contrastes: la abundancia de recursos y riquezas
naturales es aprovechada por extraños a ese terruño y cuando el gobierno central e instituciones
humanitarias aportan recursos y auxilios, la corrupción rampante los desaparece. Es una
desgracia ancestral que parece nunca acabar.
A lo anterior se suma por desgracia, la presencia de numerosos grupos al margen de la ley que
atemorizan a las comunidades, asesinando a los líderes sociales y en sus enfrentamientos por el
mantenimiento de las rutas del narcotráfico, se enfrentan entre sí afectando principalmente a la
población civil, la cual se ve obligada a desplazarse a las cabeceras urbanas, abandonando sus
casas y plantíos. Esta situación ocasiona problemas de hacinamiento en condiciones
infrahumanas ya que los gobernantes locales no cuentan con recursos para protegerlos. Se espera
que el gobierno nacional tome conciencia de la situación que está padeciendo el departamento
del Chocó.