Escrito por Sandra Serrano - Publicado el 16 de Junio 2020
Humanidad, eso es lo que pedimos todos en momentos de incertidumbre, el hoy;
¿por qué pedir humanidad si de ella estamos hechos?
Esta palabra que ahoga en miramiento y es vigorosa
al pronunciar; decadente al realizarse más
allá de las mezquinas del agobio espiritual. No estamos en tiempos de aprendizaje, pues solo con
ver en la ventana encontramos que aquella humanidad de la que estamos hechos se desvanece;
mirad como todos se esquivan, como se van; escucha ese vacío en forma de lamentos; respira el
aire cálido de muerte que transmite; contempla como degusta la carne que otros no tienen y
como reza por ellos porque el rezar no los libró de la muerte y el
sufrimiento.